En el corazón de España, alejado de las principales atracciones turísticas, se encuentra el Parque Nacional de Cabañeros. En La Raña, una inmensa llanura dorada, se congregan cientos de ciervos para pastar. Este escenario le ha valido a Cabañeros el sobrenombre de ‘el Serengueti de España’.

La primera vez que visité Cabañeros fue en 1995, justo después de que fuera declarado parque nacional. El camino serpenteante que conducía al parque estaba lleno de agujeros, los pueblos daban una impresión abandonada y el centro de visitantes no era más que una caseta en la
que colgaban varios posters amarillentos de un águila emperador y un ciervo bramando. Después de un paseo de cuatro horas en un destartalado landrover, volvías totalmente hecho polvo. Pero el paisaje era cautivador: interminable, asombrosamente verde y reverberante. El vacío, la sensación de espacio, por todos lados cigüeñas, buitres, flores y bosques, y en lo alto ese cielo azul grisáceo con esa intensa luz: lo mejor de España.

Bosque mediterráneo

Entretanto el camino a Cabañeros ha sido renovado, el centro de visitantes se alberga en un edificio moderno equipado con todos los medios audiovisuales que cabe esperar, y los destartalados landrovers han sido reemplazados por cómodos todoterrenos. Lo que no ha cambiado es el paisaje, la naturaleza y ese silencioso e interminable espacio.

En Cabañeros el protagonista es el bosque mediterráneo con todos sus habitantes. Los bosques mediterráneos son muy diferentes a los del norte de Europa. Una de sus principales características es la preponderancia de las especies perenes, como la encina y el alcornoque. Gracias al clima – no se producen fuertes heladas y el suelo, por lo general, nunca se hiela – los árboles no pierden sus hojas en invierno. Otro elemento característico es la gran variedad de aromáticos y florecientes arbustos, como el romero, la lavanda, el timo y los cítricos. Especialmente en primavera el paisaje se transforma en una marea de flores.

Por cuenta propia

Cabañeros es uno de los tres parques nacionales de España que uno no puede visitar por su cuenta. Quien quiera entrar, lo deberá hacer acompañado de un guía. Juanma, con coleta y pulseras de los Andes, es un guía de pura cepa. Nacido y natural de Montes de Toledo, tiene la vista de un halcón
y es una enciclopedia andante en cuanto a la historia, la flora y la fauna españolas. Apenas diez minutos después de acceder al parque, ya detiene el todoterreno para sacar su telescopio. Unos segundos después nos encontramos cara a cara con un buitre negro. El ave rapaz más grande de Europa es el orgullo de Cabañeros.

Dit is een Spaanse bewerking van een Nederlands artikel dat eerder in ESPANJE! verscheen. Het originele artikel lees je hier.